El 23 de septiembre de 2026, mientras los jefes de Estado y de Gobierno intervenían en la Semana de Alto Nivel del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Ciudadanía y Libertad presentó en Nueva York el informe Juventud, poder y redes sociales en Cuba: patrones de represión estatal contra los derechos a la libertad de asociación y de reunión pacífica de los jóvenes. El Bildner Center for Western Hemisphere Studies de The Graduate Center de la City University of New York acogió el encuentro como anfitrión académico, con la sala completa.
El panel reunió a Gina Romero, Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre los derechos a la libertad de reunión pacífica y de asociación; a Luis Manuel Otero Alcántara, artista y ex preso político, y a Carolina Barrero, presidenta de Ciudadanía y Libertad, que presentó el informe y moderó la conversación. La presencia de la Relatora no fue circunstancial. El informe nace de dos consultas que Ciudadanía y Libertad facilitó ante su mandato, en abril y junio de 2026, con jóvenes activistas, estudiantes, periodistas y creadores de contenido dentro de Cuba y en el exilio, como contribución al informe temático sobre activismo juvenil y Generación Z que la titular del mandato sometió a esta misma Asamblea General. Presentar los hallazgos junto a ella, en la semana en que ese informe llegaba a los Estados Miembros, situó el caso cubano en el centro de una conversación global sobre cómo responden los Estados a la organización de los jóvenes.
Carolina Barrero expuso la metodología y los resultados: doce patrones de vulneración de los artículos 21 y 22 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos que afectan a los jóvenes de manera diferenciada, desde la vigilancia de las comunicaciones y los cortes selectivos de conectividad hasta las citaciones policiales desde la adolescencia, la presión sobre las familias, la criminalización de las publicaciones en redes y la excarcelación condicionada a la salida del país. El informe sostiene que ese circuito de represión, que con frecuencia culmina en el exilio, es un factor determinante del vaciamiento demográfico de Cuba, el país que más rápido envejece de América Latina y el Caribe. Todos los testimonios fueron anonimizados y contrastados con fuentes estadísticas oficiales, registros de observatorios independientes y pronunciamientos de los mecanismos de protección de las Naciones Unidas.
Luis Manuel Otero Alcántara, que pasó cinco años encarcelado en Cuba por su obra y su activismo, aportó la experiencia de quien ha vivido en primera persona los patrones que el informe documenta, y Gina Romero situó los hallazgos en el marco de los estándares internacionales y del diálogo que su mandato sostiene con jóvenes de todo el mundo. La conversación con el público cerró una sesión que confirmó la pertinencia de llevar la voz de la juventud cubana al calendario de la Asamblea General.
El informe se elaboró en colaboración con Consorcio Justicia, con quien Ciudadanía y Libertad facilitó las consultas ante la Relatoría. Está disponible en español e inglés, junto con sus resúmenes ejecutivos, en la página del informe. Descargas directas: informe completo (PDF, español) · full report (PDF, English).
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